sábado, 27 de enero de 2018

Capítulo 1


En un lugar desértico en la zona de Nuevo México

El cielo comenzaba a aquietarse el viento había cambiado de dirección y la tierra bibraba una escena que hubiera aterrado a cualquier espectador, pero allí no había nadie en kilómetros que pudiera observar dicho fenómeno, de repente el silencio bajo en una bruma que baticinaba algo más grande, en medio de las pesadas nubes siete rayos de luz en forma de rayos chocaron contra la tierra de una potencia incandescente dejando expuesta siete figuras de luz muy altas que se mantuvieron estaticas formando un círculo.
Una voz potente que sonaba como un eco en dialecto arameo se expresó
Jofiel- Nuestro padre dijo, encarguense de los humanos por qué se han descarriado de nuevo del camino y muchos están perdidos, pero incluso nosotros no podemos llegar a un acuerdo para organizar esta tarea
Samuel- yo no me he negado pero también estoy asistiendo otra misión con Zadquiel en la periferia de la tierra
Zadquiel- y estar entre los humanos nos vuelve más lentos para trasladarnos, hay personas que nos invocan sin sentido.
Gabriel- Yo estoy dispuesto como siempre a cumplir la tarea que nos han encomendado de acuerdo a lo que mis hermanos dispongan
Uriel- yo he pasado más tiempo aquí en la tierra y puedo decirles que hay zonas en que la creencia en nuestro padre responde en forma positiva, otras en que unos pocos intentan contagiar a sus pares y otras en las que Dios es la palabra más usada para generar muertes guerra y saqueos, son grupos sociales que hoy en día toman una dirección y es difícil cambiarlos
Miguel- Tiene que haber un modo por eso nuestro padre nos envío
Rafael- Los humanos responden positivamente a nuestro padre a través de los milagros a los cuales he asistido en muchas ocasiones.
Miguel_ vamos a dividirnos Samuel y Zadquiel pueden continuar en sus zonas Jofiel y y Gabriel al extremo oeste mientras que Rafael Uriel y yo nos mantendremos en esta zona.
un silencio fugaz declaró unánime la desicion y las luces viajaron por el cielo como estrellas fugaces  distintos puntos de la tierra.
Miguel es un arcangel soldado, el más poderoso así que como primer paso decidió observar el terreno, viajo lentamente por los barrios entre medio de las casas viendo el movimiento de la gente y los animales, la humanidad se había vuelto tan desordenada, de repente noto que algunas personas observaban en su dirección había olvidado que siendo luz los humanos lo verían así que muy lentamente decidió decendender en las afueras del barrio, donde había fábricas y muchos descampados decidió entonces tomar un plan de acción, tomaría forma humana para mezclarse con las personas
_ Padre mío siempre te he asistido fiel a todas tus peticiones yo hoy quiero pedirte que me asistas en esta tarea...
De repente antes de terminar sus plegarias la luz que componía su existencia comenzaba a oscilar como una flama siendo rarrazada por el viento, los átomos que comenzaron a generarse a su alrededor se transformaron en células que comenzaron a integrarse formando tejido, órganos ,piel, músculos conformando un ser humano perfecto. Miguel de repente comenzó a tener una sensación extraña en su ser, pesadez sensibilidad agotamiento, miro sus manos humanas, su visión no era del todo clara a unos metros vio la figura de dos mujeres jóvenes, una tomo el bus de un modo un poco torpe y la otra comenzó a caminar alejándose de forma brusca pero se detuvo al notar su presencia
_ estás bien??_ la muchacha de cabello oscuro y enrulado le pregunto desde el otro lado de la calle luego su visión volvió a nublarce y cayó desvanecido.

La joven de nombre Ela tuvo un día bastante malo era de aquellos en que todo colmaba su paciencia, la visita de su amiga la había calmado un poco pero para su mala suerte tuvo que regresar pronto a su casa por una emergencia, acompañó a su amiga a tomar el bus como siempre ya siendo de noche, habia comenzado a hacer frío y todo indicaba que se aproximaba una fuerte lluvia, eso definitivamente le agrado a la joven de cabellos rizados, de repente sus ojos se detuvieron al notar la figura de un hombre arrodillado en el suelo se inclinaba levemente hacia atrás como si algo en su espalda le pesara, a penas lo iluminaban los breves relámpagos que anunciaban el diluvio, se veía confundido sobre el asfalto de la calle
- hey!! Te encuentras bien?- Pregunto Ela, pero el solo miraba sus manos aun confundido
- Tienes que salir de la calle aquí los autos pasan sin control y ...ponerte algo de ropa. Al ir avanzando hacia el noto que no llevaba nada puesto, el la miro con una expresión preocupante entonces ella al mirarlo miles de imágenes se le metieron en la cabeza como si el tratara de hablarle a través de esas escenas que irrumpían su mente, Ela se echo hacia atrás por aquel impacto, mucha información en una ráfaga de segundo
_ Ok ya entendí te llevaré a un lugar seguro pero no vuelvas a hacerme eso. La joven se quitó la gabardina que llevaba afortunadamente de su madre lo cual podía cubrir un poco mas a aquel extraño, lo tapó con el acomodándoselo por los hombros e intento ayudarlo a ponerlo de pie, al ponerse erguido Ela notó que realmente era muy alto , mientras caminaban por la vereda las luces de la calle lo fueron descubriendo, ella noto que su rostro era  como aquellas estatuas de mármol blanco talladas por los mejores artistas  sus ojos como diamantes azules observando todo sin parpadear captando cada luz a su alrededor, su cabello caía ondeado hasta los hombros en un tono rubio oscuro. se apoyo a penas por los hombros de Ela para caminar erguido tomando a la joven como un apoyo
- Necesito saber tu nombre si vas a entrar a mi casa- la respuesta se presento fugaz en la mente de ella en un suave susurro "Miguel"
- oye tienes que buscar la forma de hablar no puedes hacer estas cosas de telepatía es incómodo_ Lo reto la joven, que como pudo lo entro a su casa por un estrecho pasillo para luego sentarlo en un asiento que tenia en su patio
- te traeré algo de agua_Ela se apresuro mientras se preguntaba así misma q estaba haciendo, busco una cobija y se la puso para abrigarlo, el estiro un brazo y con dos dedos toco la cien de la joven por unos segundos, luego bajo los brazos agotado
- Que rayos eres?- Dijo ella cada vez mas asustada. El trago saliva y se dispuso a hablar.
- Mi nombre es Miguel General del ejército del cielo uno de los siete Arcángeles protectores de la tierra, servidor principal de mi padre y ...he venido por una misión que me ha encomendado_ Ella se quedó observándolo perpleja unos minutos
- ok...yo soy Ela, hola
- voy a ..necesitar tu ayuda
- Mi ayuda? De que te serviría la ayuda de una simple mortal ?
- por que yo no se mucho del mundo humano necesito que alguien me guíe y tu eres fuerte y noble con el valor suficiente para no abandonarme- La joven lo observó perpleja ante sus bellas palabras
- bueno creo...que puedo intentarlo, pero existe un pequeño problema ..yo no vivo sola aquí vivo con mi madre así que no puedo tenerte en la casa, sin embargo la cada de junto esta deshabitada podrás quedarte allí mientras no llames la atención ok?
- esta bien es posible - Ela se apresuro a llevar a Miguel a la casa abandonada afortunadamente había una conexión por el pasillo lo que no se les hacia difícil entrar
- Roguemos por que todavía haya luz - Ela apretó el interruptor pero la lampara no encendió. Miguel alzó el dedo índice generando una chispa que hizo encender todas las luces
- pero que rayos!!! - Dijo asustada la joven
- De que te sorprendes si ya sabes quien soy
- si pero aun es difícil asimilarlo, no debes hacer eso enfrente de los demás ok?
- esta bien iré aprendiendo Ela
- iré a buscarte algo de comer - Mientras buscaba algo en di refrigerador intentaba llamar a su amiga Katrina quien era una gran tarotista y vidente muy interesada en el mundo sobrenatural pero por alguna razón no podía comunicarse con ella